domingo, 10 de enero de 2021

Sobre tormentos con la sociedad y la superación personal



















A continuación, escribiré una parte de mi vida muy personal, desde ya, muchas gracias por leerme.

Les contaré mi caso, siempre me había caracterizado por ser una persona alegre y muy amable con todos, hacía lo posible por dar la mejor versión de mi a absolutamente todas las personas, sin importar quien fuese, siempre les brindaba una sonrisa y era mejor persona solo para no crear disgustos, que les puedo decir, aunque por dentro fuera un desastre de pensamientos, por fuera era esa compañera cálida, alegre y feliz que siempre está para todos.

Remontándome en el pasado, en donde inició todo, recuerdo que a mis 5 años tuve una infección en el rostro, era algo poco agradable de ver por supuesto, duré con esta infección al rededor de 7 años, no había alguien capaz de diagnosticar que tenía (porque en este momento no se tenia demasiada información de esa infección, era muy poco común). Para una niña pequeña como yo se volvió común tenerla y simplemente me acostumbré a verme de esta forma, pero ingresé a un colegio nuevo, en donde los niños desafortunadamente eran muy crueles y obscenos. Se burlaban de mi por mi infección y me ponían apodos bastante humillantes al frente de todos, pero dejaba pasar estas cosas, era una niña callada y tímida, no quería discusiones con nadie.
En una ocasión una profesora me mandó a recoger las tareas de los estudiantes fila por fila y al llegar a la ultima fila, encontré a dos de mis compañeros masturbándose en medio de la clase, ambos lo hacían, yo no sabía que estaba pasando y simplemente les pedí los deberes, pero ellos me dijeron algo que nunca olvidaré: "Con esa cosa asquerosa en la cara aún te la dedico", justo en frente mío, yo no entendía, ¿como podría hacerlo una niña de 7 años que no conocía ni siquiera la maldad o la sexualidad?

Recuerdo que a partir de ese día los apodos eran mas fuertes, las risas por parte de los amigos de estos niños eran peores, se tocaban siempre que los veía por alguna razón que no llego a comprender hasta el día de hoy, creo que les gustaba mi cara de asco y lo hacían a propósito. A partir de ese día llegaba a mi casa todas las tardes llorando rogándole a mi mamá que me sacara de ese lugar, que no soportaba más estar ahí. Yo, una niña de 7 años queriéndome morir por las cosas que vivía día a día. Sé que suena exagerado, pero recuerdo exactamente como se sentía, era lo peor. 
Después de un año, por fin me retiré de ese horrible lugar.

Pero se preguntarán ¿por qué les cuento todo esto? La respuesta es, que después de todo esto que viví, decidí cambiar "para bien", comencé a ser más social y intentar caerle bien a todas las personas para que estas no se burlaran de mi nunca más, para no vivir de nuevo esa experiencia del pasado. 
Comencé a hacer muchos "amigos", y siempre estaba para ellos porque en parte quería protegerme a mi misma pero con el pasar del tiempo esto se volvió mi día a día. Siempre estaba para todos, siempre era la amiga alegre y amable con todas las personas, siempre quería complacer a la gente. Comencé a creer que todos eran mis amigos y que siempre yo tenia que ayudarlos en todos los problemas que tuvieran porque ese era mi deber. 

Pero no me había dado cuenta de la importancia que le estaba dando a las demás personas y a la poca importancia que me estaba dando a mi misma. Por querer salir de ese lugar oscuro y tímido en donde estaba antes, entré a uno mucho peor, a base de mentiras.

Me olvidé de mi por completo, confiaba en todos y por eso mismo les brindaba lo mejor de mi a pesar de que me trataran mal, siempre estaba ahí detrás dando oportunidad tras oportunidad solo para no quedarme sola. Que gran error. Tenía muchas "amistades" que hacían comentarios detrás de mi con respecto a mi físico y mi forma de hablar, llegué a escuchar todos estos rumores y aún así continué con estas amistades. Porque no quería pasar por lo mismo.

Durante muchos años me aguanté todo esto, crecí, seguí siendo esa persona amable de siempre aunque no recibiera lo mismo de los demás. De nuevo, creía que era lo normal.

Pero esta historia triste termina a partir de aquí.

Tras varias situaciones incómodas y tóxicas con varias amistades y personas que me rodean, incluso con mi propia familia, caí en cuenta de que darle la mejor versión de mi a todas las personas no es la forma correcta de sentirme bien conmigo misma. No todas las personas saben valorar las oportunidades y el cariño que sientes hacia ellos, y si ellos no valoran todo eso, ¿por qué seguir dándoles lo mejor de ti mismo? ¿por qué seguir dándoles este poder de hacerte sentir mal por cosas que ellos mismos hicieron mal? Después de muchos años de soportar actitudes en donde yo siempre terminaba afectada, en donde las personas se aprovechaban de mi amabilidad y mi forma de ser, me cansé de eso. 

Gracias al tiempo libre que tuvimos por la pandemia, y gracias a mi familia más cercana y a una persona muy especial para mi, que me hicieron darme cuenta de todas estas cosas, me dediqué a pensar en muchos aspectos y comportamientos de mi vida que simplemente no quería seguir viviendo. 
Me tomé el tiempo para pensar, para llorar, para superar y finalmente para olvidar. Aún lo sigo haciendo, no les diré que ya superé todo y soy una persona nueva y diferente porque sería una completa mentira, aún sigo en ese proceso de cambio, trato de pensar siempre en mi bienestar y trato de solo compartir las cosas que amo, y ideas que tengo y cosas por las que vivo con personas que sé que me escuchan y que me valoran a pesar de todos mis defectos.

Se dice que el gran secreto de la vida es la ley de atracción, la cual trata de lo siguiente: "La ley de la atracción dice que lo semejante atrae a lo semejante, así que cuando tienes un pensamiento, también estás atrayendo pensamientos semejantes. Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia."  Y es algo en lo que he estado pensando mucho últimamente, y independientemente de si crees o no en todas esas cosas de energías y las fuerzas del cosmos o en ese ser llamado dios, creo que lo importante siempre es pensar en esas cosas buenas que queremos atraer a nuestra vida. Siempre es bueno saber que es lo que nos hace bien, porque por más bueno que seas con las personas, siempre va a haber gente intolerante y sin una pizca de empatía que te hará sentir mal por ser como eres, o por expresarte como eres, o burlarse de ti por "x" cosa de tu vida. Pero así mismo va a haber gente buena que te acompañe siempre y esté de tu lado y quiera lo mejor para ti.

 No importan los miedos, los traumas, o las acciones pasadas, lo importante es superar todo poco a poco, con mucho esfuerzo (pero solo el necesario para no explotar) y en querer un cambio para tu bienestar propio y rodearte de una sociedad sin tormentos ni burlas ni malos tratos. Tú decides con qué clase de personas deseas estar, y que clase de personas deseas ser, la cuestión está en querer hacerlo y cumplir eso que te prometiste. 


Este blog no está hecho con fines de enseñar o tratar de guiar las ideas de alguien, sino porque son mis pensamientos y siento que de alguna manera debo plasmarlos para que no queden en el olvido y que cuando llegue ese momento en donde sea feliz, poder regresar a leer esto y ver las cosas en las que pensaba. Vivan, ámense, ustedes pueden con todo siempre, gracias por leer mis pensamientos <3.

Por: Danart.

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